Viajecitos (5 – 10 – 2006)

A la fabulosa lista de “Cosas con que zafarme” en las que se incluye el sistema-opertativo-que-en-inglés-significa-ventana y Nuestro Héroe vamos a añadir el TRANSPORTE PUBLICO ALICANTINO, también cononcido como TAM (en su versión autobusera) o TRAM (los trenecillos…)

Pues sí señores, es algo indignante. Como bien dijo un gran amigo, los autobuses (en concreto el 23) son como los “petisuises”, van de dos en dos. Porque pierdes uno y… esperate cosa de una hora a que llegue el siguiente, y que decir del autobús universitario, el 32, que pasa cada 2cuando-quiere”.

Las lineas de autobuses interurbanos las sufren sobretodo los pobres universitarios amigos, porque en mi caso es el fabuloso trenet, un trenecillo de juguete que tarda una hora en recorrer la distancia entre Altea y El Campello, cosa que si se complementa con el tranvia en dirección hacia Alicante, se monta la festa. Entre que el trenet viene cuando quiere (citando a una amiga: “… no entiendo como puede retrasarse un tren si no tiene tapones de tráfico…”) y el tranvia que pasa cada mil, “pos vamos apañaos”. Sin ir más lejos, mis compañeras de piso y yo decidimos bajar desde Altea a Alicante en el trenet en pos de una búsqueda de libros -que casi resultó inutil. Salimos a las cuatro menos cuarto de la tarde de casa en dirección a la parada del tren, el cual llegó veinte minutos tarde (a cosa de las cinco menos veinte), dejándonos en El Campello a las seis menos cuarto. Una vez en El Campello tuvimos que transbordar al tranvia, el cual no salió hasta las seis, dejándonos cerca de las seis y veinticinco en la Puerta del Mar (en el Meliá, vamos). Teníamos que ir a la Fnac y volver antes del tranvia de las ocho menos cinco, lo que implicaba correr. A las susodichas ocho menos cinco subimos al tranvia y a las ocho y veinte esperamos a que el tren llegase para transbordar e irnos a Altea. El tren (por decir algo de esa tetera andante, bueno no, almenos era de los nuevos, esos blancos) llegó a las nueve menos diez, mientras debía haber salido a las ocho y veinte… Total, que llegamos a Altea a las diez de la noche.

Finalmente o terminando esta historieta de viajes, salimos a las 15:45 y llegamos a las 22:00 o más a Altea, en resumen seis horas y cuarto para estar poco más de una hora en Alicante.

Pero aquí no acaba las trenadas, esta misma mañana, con la compañia de unos compañeros de universidad, debia bajar a Alicante para asistir a una exposición a la una de la tarde. Yo, como buen ciudadano y sadomasoquista, les he contado mi experiencia trenil, por lo que ha habido decisión unánime de marchar en autobús hacia Alicante (otra razón es que tarda una hora en llegar y vale incluso un poco menos que el trenet). Estabamos a la hora apropiada, las once y diez de la mañana, en el lugar apropiado, la parada de autobuses, pero se nos ha olvidado un detalle a todos, que el autobus que tenia que venir era un ALSA (ALSA el coll que te pegue una clavà), con lo que la puntualidad se la ha pasado por el forro, apareciendo a las doce menos cinco de la mañana. Hemos llegado a Alicante a la una y pico, a la exposición tarde, total pillar un cabreo para una exposición que no ha sido nada del otro mundo ni obligatoria como se nos habia mentido; puta UMH, pero ese es otro cantar…

Así que compañeros de viaje (como dirian los Loquillo), A MAMARLA.

Fdo;
Un humilde redactor
(Rescatado directamente de los archivos jurásicos de La Chusteria original)
Anuncios

One thought on “Viajecitos (5 – 10 – 2006)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s